Da el primer paso. Lo demás lo vemos juntos.
Sé que decidir pedir ayuda no es fácil. Muchas veces damos vueltas, pensamos "todavía puedo solo/a" o "no es para tanto"... pero mientras tanto, el malestar sigue ahí.
No hace falta tenerlo todo claro para escribirme. Solo hace falta sentir que algo no está bien.
Puedes contactarme por WhatsApp, email o teléfono. En la primera sesión nos conocemos, me cuentas qué está pasando y vemos juntos si tiene sentido empezar. Sin compromisos, sin juicios y con total confidencialidad.