Guía práctica
Elegir psicóloga es una decisión íntima — y en Pamplona hay muchas profesionales buenas. Esta guía te da los criterios objetivos para acertar, sea conmigo o con cualquier otra: lo importante es que empieces bien.

Escrito por Andrea Berenguer
Psicóloga General Sanitaria · Colegiada N-02111 · Revisado en julio de 2026
En España, para ejercer la psicología en el ámbito de la salud hace falta ser Psicóloga General Sanitaria (máster habilitante) o especialista en Psicología Clínica (vía PIR), y estar colegiada. Además, la consulta debe contar con su registro sanitario.
Cómo comprobarlo: pide el número de colegiación (puedes verificarlo en el Colegio Oficial de Psicología) y busca el registro sanitario del centro. Una profesional seria muestra ambos sin que se lo pidas — en mi caso, colegiada N-02111 y registro sanitario C03725, visibles en esta web.
No todas las psicólogas trabajan todos los temas ni todas las edades. Si lo tuyo es la ansiedad, el duelo o la adolescencia, busca a alguien que lo trate de forma habitual y pregúntale directamente por su experiencia con tu situación.
Revisa su web: ¿explica cómo trabaja cada tema o solo dice que lo hace? La diferencia se nota — y te adelanta cómo será la terapia.
La investigación en psicoterapia es clara: la relación terapéutica — sentirte escuchada, comprendida y sin juicio — es uno de los mejores predictores de que la terapia funcione. La primera sesión sirve exactamente para eso: comprobar si hay conexión y si te explican un camino claro.
Y algo que pocas veces se dice: si tras unas sesiones no sientes esa conexión, cambiar de profesional es legítimo y frecuente. Una buena psicóloga no se ofende — te ayuda a encontrar lo que necesitas.
La mejor terapia es la que puedes sostener. Valora la cercanía de la consulta, el aparcamiento o transporte, y si ofrece sesiones online con la misma calidad para las semanas complicadas — la evidencia muestra que la terapia online funciona igual de bien.
Pregunta también por horarios: una terapia que te obliga a hacer malabares cada semana acaba abandonándose.
Una consulta seria te dice sin rodeos cuánto cuesta la sesión, cuánto dura y con qué frecuencia se suele empezar. Desconfía de la ambigüedad y de los compromisos de permanencia: la terapia se sostiene por resultados, no por contratos.
Pregunta siempre: ¿precio por sesión?, ¿duración?, ¿frecuencia inicial?, ¿política de cancelación?
Promesas de curación garantizada o en un número fijo de sesiones; titulación que no aparece por ningún lado; diagnósticos instantáneos en la primera conversación; o presión para comprar bonos grandes de entrada. Ninguna profesional colegiada trabaja así.
Si después de leer esto quieres conocer mi forma de trabajar, aquí la tienes — con la primera sesión de valoración para comprobar si conectamos:
Resuelve tus dudas
Ambas están habilitadas para trabajar en salud: la clínica se forma por la vía PIR (sistema público) y la general sanitaria por máster universitario habilitante. Para terapia en consulta privada, cualquiera de las dos es garantía; lo importante es que sea una de ellas y esté colegiada.
Pídele su número de colegiada (debería mostrarlo en su web) y verifícalo en el Colegio Oficial de Psicología de su comunidad. Si no aparece por ningún lado o evita la pregunta, mala señal.
Cámbiate sin culpa: la conexión terapéutica es uno de los mejores predictores de que la terapia funcione, y no se fuerza. Díselo abiertamente — una buena profesional lo entenderá e incluso te orientará.
La evidencia muestra la misma eficacia. Elige por tu logística y preferencia: muchas personas combinan ambas según la semana.
Tu psicóloga en Pamplona